Un rincón
de cualquier parte.
Un vaso
de vino negro.
Un papel sobre una mesa,
la mesa junto a mi pecho.
Un piano cuyas notas,
sonidos
de triste acento,
llora
réquiem por la vida
de vivos
que viven muertos.
¡Calla piano!
Cállate
que al calor de mi silencio
está naciendo un poema
y ese réquiem
le da miedo…
Un beso
jamás sentido.
Un rojo
color de fuego.
Una tumba
en el asfalto.
Una flor
entre cemento
o un jilguero que no canta
son embriones de mi verso
............. …
Poema que aquella tarde
se hizo libre
dile a este mundo,
recluso
de su progreso,
que es libre
QUIEN SE HACE LIBRE
y preso
quien se hace preso.
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